dimecres, 26 d’abril del 2017

Northanger Abbey

Austen, Jane, Northanger Abbey
London, Vintage, 2008
(1a edició: 1818)



«No one who had ever seen Catherine Morland in her infancy, would have supposed her born to be an heroine» [pàg. 3]

«Mrs Allen was one of that numerous class of females, whose society can raise no other emotion than surprise at there being any men in the world who could like them well enough to marry them» [pàgs. 9-10]

«Catherine listened with astonishment; she knew not how to reconcile two such very different accounts of the same thing; for she had not been brought up to undestand the propensities of a rattle, nor to know to how many idle assertions and imprudent falsehoods the excess of vanity will lead» [pàg. 16]

«Here Catherine secretly acknowledged the power of love; for, though exceedingly fond of her brother, and partial to all his endowments, she han never in her life thought him handsome» [pàg. 109]

«Remember that we are English, that we are Christians. Consult your own understanding, your own sense of the probable, your own observation of what is passing around you -Does your education prepare us for such atrocities? Do our laws connive at them? Could they be perpetrated without being known, in a country like this, where social and literary intercourse is on such a footing; where every man is surrounded by a neighbourhood of voluntary spies, and where roads and newspapers lay every thing open?» [pàg. 187]

«Of the Alps and Pyrenees, with their pine forests and their vices, they might give a faithful delineation; and Italy, Switzerland, and the South of France, might be as fruitful in horrors as they were there represented» [pàg. 189]

dissabte, 15 d’abril del 2017

Petirrojo

Nesbø, Jo, Petirrojo
(títol orginal Rødstrupe, 2000, trad. Carmen Montes Cano)

«-Pero te equivocas si crees que es la venganza lo que buscamos, Harry. Ya sabemos que no es posible construir una sociedad sobre la base de la venganza. De ahí que el primer gobierno negro mayoritario instituyese una comisión para esclarecer los abusos cometidos durante la época del aparheid. No se trata de venganza, sino de reconicimiento y perdón. Eso ha curado muchas heridas y solo le ha reportado beneficios a la sociedad». [pàg. 197]

«-La mayoría de los soldados que lucharon con los alemanes cumplieron sus sentencias y se reinsertaron después en la sociedad. Muchos de ellos se las arreglaron sorprendentemente bien, pese al sambenito de traidores de la patria. Lo que tal vez no sea tan extraño; suele suceder que son las personas con buenos recursos las que se posicionan en situaciones críticas, como la guerra». [pàg. 227].

«En el frente había un tipo al que llamábamos el Petirrojo. Igual que el pájaro. Y él me enseñó que la manera más humana de matar era usando la bayoneta. La vena carótida va directamente del corazón al cerebro y, en el momento en que cortas la connexión, el cerebro se vacía de oxígeno y la muerte cerebral es inmediata. El corazón late tres, a lo sumo cuatro veces, antes de dejar de moverse por completo. El único problema es que es muy difícil. Gudbrand, al que llamábamos el Petirrojo, era un maestro, pero yo estuve luchando con mi madre durante veinte minutos sin conseguir causarle más que algunas heridas. Al final, tuve que pegarle un tiro». [pàg. 249]

«El experto en escuchas cuyos servicios habían utilizado en Sidney le había explicado a Harry que, con niveles de sonido bajos, el oído humano amplifica el área de frecuencias donde se localiza la voz humana.
Harry pensó que había en ello algo reconfortante: lo último que uno deja de oír antes del silencio total es la voz humana» [pàg. 390]

«¡Joder! Cada día está peor. ¿Has visto qué clase de gente admiten hoy en la academia de policía? Hasta la carrera de magisterio atrae a más genios». [pàg. 419]

«- Cierto. Y esos son los aspectos que hacen del trastorno de personalidad múltiple una enfermedad tan fascinante. Tengo un informe de un paciente, una de cuyas personalidades fumaba sin cesar, mientras que la otra jamas tocó un cigarrillo. Y si se tomaba la tensión cuando la personalidad activa era la del fumador, siempre estaba un veinte por ciento más alta. Por otro lado, las mujeres con trastorno de personalidad múltiple han declarado tener la menstruación varias veces al mes, porque cada personalidad tiene su propio ciclo. [...] En un caso célebre, descrito por el doctor Osherson, una de las personalidades era heterosexual, mientras que la otra era homosexual» [pàg. 476].