O'Farrell, Maggie, Aquest deu ser el lloc
(títol original: This Must Be the Place, trad. Marc Rubió, 2017)
Extensió virtual de memòries precàries que es resisteixen a deixar escapar experiències viscudes a través de la lectura
O'Farrell, Maggie, Aquest deu ser el lloc
(títol original: This Must Be the Place, trad. Marc Rubió, 2017)
Busquets, Milena, También esto pasará
(2015)
Wharton, Edith, Estiu
(títol original: Summer, trad. Núria Parés Sellarès, 1917)
"En si mateixa, aquesta indiferència no era particularment significativa, ja que el senyor Royall, igual que la majoria dels seus conciutadans, es limitava a acceptar els esdeveniments amb passivitat, com si hagués arribat a la conclusió que cap habitant de North Dormer podia tenir l'esperança de modificar-los. Però per a la Charity, que es trobava en un estat d'exaltació apassionada, hi havia alguna cosa inquietant en aquell silenci. Era gairebé com si en Lucius Harney no hagués format mai part de les seves vides: la impertorbable indiferència del senyor Royall semblava que el relegués al domini de la irrealitat" [pàg. 72].
Adler, Laure, Hannah Arendt
(títol original: Dans le pas de Hannah Arendt; trad. d'Isabel Margelí, 2005)
《Su única patria fue inmaterial: fue las amistades que construyó a lo largo de toda su vida, como un arquitecto sabe construir unna casa donde se viva bien》[pàg. 40].
de Vigan, Delphin, No y yo
(títol original: No et moi, trad. Juan Carlos Durán, 2007)
"- Se dice por ahí que la gente que está en la calle está rota. Al cabo de un tiempo, ya no pueden vivir normalmente.
- Me da igual lo que digan.
- Lo sé, pero...
- El problema son los peros, precisamente, pero con los peros no se hace nunca nada.
- Eres pequiñita y muy grande, Pepita, y tienes razón" [pág. 105].
"Entonces pensé en los adverbios y las conjunciones que indican una ruptura en el tiempo (de pronto, de golpe), una oposición (sin embargo, no obstante, a pesar de que) o una concesión (mientras, incluso si, aunque), solo podía pensar en eso, intentaba enumerarlos en mi cabeza, hacer un inventario, no podía decir nada, nada de nada, porque a mi alrededor todo se desvanecía, las paredes y la luz.
Entonces pensé que la gramática lo había previsto todo, los desengaños, las derrotas y los marrones en general" [pág. 156].
Auster, Paul i Ostrander, Spencer, Un país bañado en sangre
(títol original: Bloodbath Nation. Trad.: Gómez Ibánez, Benito, 2023).
Hugo, Víctor, Los Miserables
(títol original: Les Misérables, trad. Aurora Alemany, 2015)
"No conseguía ver con claridad. Los vagos aspectos de todos los razonamientos que se sucedían en el delirio temblaban y se disipaban, sucesivamente, convirtiéndose en humo. Solamente presentía que, cualquiera que fuese la resolución que tomara, necesariamente y sin que pudiera evitarlo, algo en él iba a morir; que iba a entrar en el sepulcro, tanto por la derecha como por la izquierda; que iba a sufrir una agonía, la agonía de su felicidad o la agonía de su virtud" [pàg. 233].
"Si no hubiera llovido en la noche del 17 al 18 de junio de 1815, el porvenir de Europa habría cambiado. Algunas gotas de agua más o menos hicieron declinar a Napoleón. Para que Waterloo fuese el fin de Austerlitz, la Providencia no necesitó más que un poco de lluvia; una nube que atravesó el cielo, impropia de aquella estación, bastó para el derrumbamiento de un mundo" [pàg. 302].
"El barranco estaba allí, inesperado, abierto a pico bajo las patas de los caballos, con una profundidad de dos toesas entre su doble talud; la segunda fila empujó a la primera, y la tercera empujó a la segunda; los caballos se encabritaban, se echaban hacia atrás. Caían sobre las grupas, agitaban en el aire las cuatro patas, amontonando y arrojando a los jinetes; no había medio de retroceder, toda la columna no era más que un proyectil; la fuerza adquirida para destruir a los ingleses, destruyó a los franceses; el barranco inerxorable, sólo colmado, se entregaba; jinetes y caballos rodaron allí en revuelta y horrible confusión, aplastándose unos a otros, formando una sola carne en aquel abismo, y, cuando aquella fosa estuvo llena de hombres vivos, el resto pasó por encima. Casi una tercera parte de la brigada Dubois se desplomó en aquel abismo. Así comenzó la derrota" [pàg. 320].
"Ser ultra es ir más allá; es hacer la guerra al centro en nombre del trono y a la mitra en nombre del altar; es maltratar lo que se arrastra; es arrojarse en el tiro de caballos para que vayan más deprisa; es censurar la hoguera porque quema poco a los herejes; es reprender al idólatra por su poca idolatría; es insultar por exceso de respeto; es no encontrar bastante papismo en el Papa, ni bastante realeza en el rey, y demasiada luz en la noche; es estar descontento del alabastro, de la nieve, del cisne y de la azucena, en nombre de la blancura; es ser partidario de las cosas hasta el punto de ser su enemigo; es llevar el pro hasta el contra. El espíritu ultra caracteriza especialmente la primera fase de la Restauración" [pàg. 589].
"Que no exista ningún desgraciado es una quimera, que existan los menos posibles es la sabiduría. Y suprimir entre los desgraciados la especie llamada "los miserables", es la mayor de las cuestiones humanas. Curar el bocio, de esto se trata. Pero protestáis: decirlo es fácil. ¿Cuál es vuestro sistema de curación? ¿Cómo suprimir la miseria? Lo hemos dicho: suprimiendo la ignorancia. Basta de tinieblas, basta de miserables. No hay ceguera social, no hay más que oscuridad" [pàg. 799].
Volumen II