dimecres, 1 de novembre del 2023

Aquest deu ser el lloc

 O'Farrell, Maggie, Aquest deu ser el lloc

(títol original: This Must Be the Place, trad. Marc Rubió, 2017)


"També penso -i això se m'caba d'acudir- i és possible que em casés amb la meva primera dona com a reacció a la Nicola (no pas per despit, una expressió que no m'agrada per a una situació així: sens dubte els homo sapiens som uns éssers més complexos i sensibles que això, sens dubte les nostres tries depenen de matisos més subtils). Jo sempre havia pensat que el matrimoni era en certa manera una reacció a la mort de la meva mare: vaig buscar-hi estabilitat, solidesa, evasió, però ara em pregunto si no va tenir alguna cosa a veure amb la meva separació de la Nicola" (pàg. 233).
"Va rebre una pila de cartes d'en Paul, algunes amb dos mesos de retard, retingudes en alguna de les misterioses xarxes que hi ha en època de guerra; en va llegir unes quantes; les altres les va guardar a la caixa de llautó que tenia sota el llit. Va estar hores tancada al lavabo, fins que el seu germà va donar cops a la porta perquè el deixés entrar, per l'amor de Déu, tinc una urgència. I a la biblioteca va dur a terme una recerca sobre l'amor a primera vista. La Teresa no era una romàntica" (pàg. 270).

"En Calvin li inspira gelosia i pena simultàniament. Ell encara la té, aquesta plenitud, aquesta energia. Ara és allà al llit elàstic, amb els cinc sentits posats en el llit elàstic, i no el preocupa res més, no pensa: ¿però ara què? O: ¿i si? Li inspira pena perquè ara sap que això se li acabarà. Haurà de perdre unes quantes pells; es despertarà algun dia amb unes ulleres noves, invisibles" (pàg. 452).


dijous, 28 de setembre del 2023

También esto pasará

 Busquets, Milena, También esto pasará

(2015)


"Siempre he pensado que los que dicen "te quiero mucho", en realidad te quieren poco, o tal vez añaden el "mucho", que en este caso significa "poco", por timidez o por miedo a la contundencia de "te quiero", que es la única manera verdadera de decir "te quiero". El "mucho" hace que el "te quiero" se convierta en algo apto para todos los públicos, cuando, en realidad, casi nunca lo es. "Te quiero", las palabras mágicas que te pueden convertir en un perro, en unn dios, en un chiflado, en una sombra" [pág. 10].

"Me cago en dena!" Ésas han sido las únicas palabras pronunciadas en tu funeral. Me parecen muy apropiadas, muy exactas. A partir de ahora, supongo que cada funeral al que asista será el tuyo" [paǵ. 14].

"El problema, me digo, es que bajo o más bien encima de ese hermoso culo cubano hay una mente brillante y superanalítica de filósofo existencialista francés que nunca descansa, lo cual le complica un poco la vida. La pobre siempre está haciendo equilibrios entre el culo cubano y la cabeza filosófica francesa" [pág. 44].

"Todos vemos cosas distintas, todos vemos siempre lo mismo, y lo que vemos nos define absolutamente. Y amamos instintivamente a los que ven lo mismo que nosotros, y les reconocemos al instante. Coloca a un hombre en medio de una calle y pregúntale: "¿Qué ves?" Y en su respuesta estará todo, como en un cuento de hadas. Lo que pensamos no es tan importante, es lo que vemos lo que cuenta" [pág. 48].




dijous, 21 de setembre del 2023

Estiu

 Wharton, Edith, Estiu

(títol original: Summer, trad. Núria Parés Sellarès, 1917)



"La Charity sabia que el que havia passat en aquella horrible nit no tornaria a passar. S'adonava que, així com havia menyspreat el senyor Royall des de llavors, ell es menyspreava encara més a si mateix. Si havia demanat la presència d'una dona a la casa, no era tant per protegir-se sinó per humiliar-lo a ell. No necessitava ningú que la defensés: l'orgull humiliat del senyor Royall era la protecció més segura" [pàgs. 30-31].

"En si mateixa, aquesta indiferència no era particularment significativa, ja que el senyor Royall, igual que la majoria dels seus conciutadans, es limitava a acceptar els esdeveniments amb passivitat, com si hagués arribat a la conclusió que cap habitant de North Dormer podia tenir l'esperança de modificar-los. Però per a la Charity, que es trobava en un estat d'exaltació apassionada, hi havia alguna cosa inquietant en aquell silenci. Era gairebé com si en Lucius Harney no hagués format mai part de les seves vides: la impertorbable indiferència del senyor Royall semblava que el relegués al domini de la irrealitat" [pàg. 72]. 






dissabte, 2 de setembre del 2023

Hannah Arendt

 Adler, Laure, Hannah Arendt

(títol original: Dans le pas de Hannah Arendt; trad. d'Isabel Margelí, 2005)


《Su única patria fue inmaterial: fue las amistades que construyó a lo largo de toda su vida, como un arquitecto sabe construir unna casa donde se viva bien》[pàg. 40].


dilluns, 10 de juliol del 2023

No y yo

 de Vigan, Delphin, No y yo

(títol original: No et moi, trad. Juan Carlos Durán, 2007)



"Cuando era pequeña, quería ser un semáforo, en el mayor cruce que existiera, creía que no había nada más digno, más respetable, que regular la circulación, pasar del rojo al verde y del verde al rojo para proteger a la gente" [pág. 39].

"Ahora sé de una vez por todas que no se pueden borrar las imágenes, ni menos aún las grietas invisibles que surgen en el fondo del vientre, esas que no se borran, ni las evocaciones ni los recuerdos que despiertan cuando cae la noche o por la mañana temprano, que no se borra el eco de los gritos y, aún menos, el del silencio" [pág, 44-45]. 

"La mujer del bar de enfrente recogió al perro de Mouloud. Uno sí puede llevarse los perros a casa, pero a los sin techo no [...]
"Somos capaces de enviar aviones supersónicos y cohetes al espacio, de identificar a un criminal a partir de un cabello o de una minúscula partícula de piel, de crear un tomate que se conserva tres semanas en el frigirífico sin una arruga, de almacenar en un chip microscópico miles de millones de datos. Somos capaces de dejar morir a gente en la calle" [pág.70]. 

"- Se dice por ahí que la gente que está en la calle está rota. Al cabo de un tiempo, ya no pueden vivir normalmente.

- Me da igual lo que digan.

- Lo sé, pero...

- El problema son los peros, precisamente, pero con los peros no se hace nunca nada.

- Eres pequiñita y muy grande, Pepita, y tienes razón" [pág. 105].

"Entonces pensé en los adverbios y las conjunciones que indican una ruptura en el tiempo (de pronto, de golpe), una oposición (sin embargo, no obstante, a pesar de que) o una concesión (mientras, incluso si, aunque), solo podía pensar en eso, intentaba enumerarlos en mi cabeza, hacer un inventario, no podía decir nada, nada de nada, porque a mi alrededor todo se desvanecía, las paredes y la luz.

Entonces pensé que la gramática lo había previsto todo, los desengaños, las derrotas y los marrones en general" [pág. 156].


dijous, 15 de juny del 2023

Un país bañado en sangre

Auster, Paul i Ostrander, Spencer, Un país bañado en sangre

(títol original: Bloodbath Nation. Trad.: Gómez Ibánez, Benito, 2023).


"Las imágenes que acompañan el texto de este libro son fotografías del silencio. A lo largo de dos años, Spencer Ostrander emprendió varios viajes largos por todo el país para fotografiar el emplazamiento de más de treinta tiroteos masivos ocurridos en las últimas décadas. Las fotografías son notables por la ausencia de figuras humanas y por el hecho de que en ningún sitio haya a la vista ni siquiera la sugerencia de un arma. Son retratos de edificios, construcciones sombrías a veces, desagradables, emplazadas en paisajes norteamericanos anodinos, neutrales: estructuras olvidadas donde hombres con fusiles y pistolas perpetraron horrendas matanzas, consiguieron brevemente la atención del país y cayeron luego en el olvido hasta que apareció Ostrander con su cámara y las transformó en lápidas de nuestro dolor colectivo" [pàgs. 7-8].

"En cuanto a mi padre, retraído en su mayor parte, trabajó mucho para transformar su taller de reparación de radios en un negocio de electrodomésticos propiamente dicho, siguió siendo un soltero irresponsable e independiente, y vivió en casa de su madre hasta los treinta y tres años. En 1946 se casó con mi madre, de veintiuno, mujer a quien presuntamente adoraba pero no podía amar, porque para entonces era un hombre solitario, fracturado, cuyo paisaje interior era tan tenebroso que vivía distanciado de los demás, cosa que no lo hacía apto para el matrimonio, de modo que mis padres acabaron divorciándose, y, siempre que pienso en la fundamental bonhomía de mi padre y en lo que podría haber llegado a ser de haberse criado en otras circunstancias, también pienso en la pistola que mató a mi abuelo: la misma arma que destrozó la vida de mi padre [pàg. 27].

"Según una reciente estimación del hospital pediátrico del Philadelphia Research Institute, actualmente hay 393 millones de armas de fuego en poder de residentes en Estados Unidos: más de una para cada hombre, mujer y niño de todo el país" [pàg. 59].

"Automóviles y armas de fuego son los dos pilares de nuestra mitología nacional más profunda, porque el coche y la pistola o el fusil representan cada uno por su cuenta una idea de libertad y autonomía individual, las formas más emocionantes de autoexpresión de que disponemos: atrévete a pisar a fondo el acelerador y de pronto estás circulando a una velocidad de ciento cuarenta kilómetros por hora; flexiona el dedo índice en torno al gatillo d tu Glock o de tu AR-15 y el mundo es tuyo. Tampoco nos cansamos de ver esas cosas ni de pensar en ellas. Los dos elementos más apreciados de las películas norteamericanas son desde hace mucho el tiroteo y la persecución de coches, y, por muchas veces que nos perdamos en el espectáculo de esas emociones fuertes que, hábilmente orquestradas, se representan en la pantalla, seguimos volviendo por más" [pàgs. 63-64].

"Tres quintas partes de una persona. Cómo me hubiera gustado escuchar las conversaciones de aquellos hombres ilustrados mientras hilaban fino para determinar qué fracción de vida humana debían asignar a un esclavo" [pàg. 77].

"Lo que nos lleva a la Segunda Enmienda, esa frase ambíguamente formulada, extrañamente puntuada, que aparece en la primera página de la Declaración y que se ignoró durante la mayor parte de nuestra historia hasta que dejó de ignorarse y de pronto, como de la noche a la mañana, se convirtió en el elemento más conflictivo del debate sobre las armas que mantiene dividido al país desde hace cinquenta años: "Siendo necesaria una milicia bien organizada para la seguridad de un Estado libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas".
Mares de tinta se han derramado en una creciente oleada de argumentos y refutaciones sobre el significado de esas palabras" [pàg. 79]. 

"He visto en vídeo su discurso y me parece eficaz y de una sinceridad conmoverdora, pero cuando la multitud de nueve mil asociados aclamaba cada uno de sus comentarios, yo seguía pensando en lo que él mismo había dicho después de su propia experiencia de disparar por primera vez contra alguien: "No estamos hechos para arrebatar la vida a otra persona. Eso hace daño. Nos cambia". Y, sin embargo, adopta la postura de la ANR conforme los norteamericanos tienen el derecho de armarse contra las intenciones asesinas de los demás" [pàg. 140]. 



dilluns, 29 de maig del 2023

Los Miserables

 Hugo, Víctor, Los Miserables

(títol original: Les Misérables, trad. Aurora Alemany, 2015)


Volumen I

"- No temamos nunca a los ladrones ni a los asesinos; éstos son los peligros exteriores, los pequeños peligros. Temámonos a nosotros mismos. Los prejuicios: éstos son los ladrones; los vicios: éstos son los asesinos. Los grandes peligros están dentro de nosotros. ¡Qué importa lo que amenaza nuestra cabeza o nuestra bolsa! Pensemos sólo en lo que amenaza nuestra alma" [pàg. 39].

"¿Qué es esta historia de Fantine? Es la sociedad comprando una esclava. 
¿A quién? A la miseria.
Al hambre, al frío al aislamiento, al abandono, a la desnudez. ¡Pacto doloroso! Un alma por un pedazo de pan. La miseria ofrece, la sociedad acepta. 
La santa ley de Jesucristo gobierna nuestra civilización, pero no la penetra todavía. Se dice que la esclavitud ha desaparecido de la civilización europea. Es un error. Existe aún, pero no pesa más que sobre la mujer, y se llama prostitución. 
Pesa sobre la mujer, es decir, sobre la gracia, sobre la debilidad, sobre la belleza, sobre la maternidad. Ésta no es una de las menores vergüenzas del hombre" [pàg. 187].

"No conseguía ver con claridad. Los vagos aspectos de todos los razonamientos que se sucedían en el delirio temblaban y se disipaban, sucesivamente, convirtiéndose en humo. Solamente presentía que, cualquiera que fuese la resolución que tomara, necesariamente y sin que pudiera evitarlo, algo en él iba a morir; que iba a entrar en el sepulcro, tanto por la derecha como por la izquierda; que iba a sufrir una agonía, la agonía de su felicidad o la agonía de su virtud" [pàg. 233]. 

"Si no hubiera llovido en la noche del 17 al 18 de junio de 1815, el porvenir de Europa habría cambiado. Algunas gotas de agua más o menos hicieron declinar a Napoleón. Para que Waterloo fuese el fin de Austerlitz, la Providencia no necesitó más que un poco de lluvia; una nube que atravesó el cielo, impropia de aquella estación, bastó para el derrumbamiento de un mundo" [pàg. 302].  

"El barranco estaba allí, inesperado, abierto a pico bajo las patas de los caballos, con una profundidad de dos toesas entre su doble talud; la segunda fila empujó a la primera, y la tercera empujó a la segunda; los caballos se encabritaban, se echaban hacia atrás. Caían sobre las grupas, agitaban en el aire las cuatro patas, amontonando y arrojando a los jinetes; no había medio de retroceder, toda la columna no era más que un proyectil; la fuerza adquirida para destruir a los ingleses, destruyó a los franceses; el barranco inerxorable, sólo colmado, se entregaba; jinetes y caballos rodaron allí en revuelta y horrible confusión, aplastándose unos a otros, formando una sola carne en aquel abismo, y, cuando aquella fosa estuvo llena de hombres vivos, el resto pasó por encima. Casi una tercera parte de la brigada Dubois se desplomó en aquel abismo. Así comenzó la derrota" [pàg. 320].

"Ser ultra es ir más allá; es hacer la guerra al centro en nombre del trono y a la mitra en nombre del altar; es maltratar lo que se arrastra; es arrojarse en el tiro de caballos para que vayan más deprisa; es censurar la hoguera porque quema poco a los herejes; es reprender al idólatra por su poca idolatría; es insultar por exceso de respeto; es no encontrar bastante papismo en el Papa, ni bastante realeza en el rey, y demasiada luz en la noche; es estar descontento del alabastro, de la nieve, del cisne y de la azucena, en nombre de la blancura; es ser partidario de las cosas hasta el punto de ser su enemigo; es llevar el pro hasta el contra. El espíritu ultra caracteriza especialmente la primera fase de la Restauración" [pàg. 589].

"Que no exista ningún desgraciado es una quimera, que existan los menos posibles es la sabiduría. Y suprimir entre los desgraciados la especie llamada "los miserables", es la mayor de las cuestiones humanas. Curar el bocio, de esto se trata. Pero protestáis: decirlo es fácil. ¿Cuál es vuestro sistema de curación? ¿Cómo suprimir la miseria? Lo hemos dicho: suprimiendo la ignorancia. Basta de tinieblas, basta de miserables. No hay ceguera social, no hay más que oscuridad" [pàg. 799].

Volumen II

"El emperador había tenido un pensamiento digno de un genio; en aquel elefante titánico, armado, prodigioso, alzando su trompa, llevando su torre, y haciendo brotar de todas partes en derredor suyo surtidores alegres y vivificantes, quería encarnar al pueblo; Dios había hecho de él una cosa más grande: alojaba ahí a un niño" [pàg. 130]. 

"Al final de la vida, morir es partir; pero al principio, partir es morir.
Desde hacía seis semanas, Marius, poco a poco, lentamente, por grados, tomaba cada día posesión de Cosette. Posesión enteramente ideal, pero profunda. Como ya hemos explicado, en el primer amor se toma el alma mucho antes que el cuerpo; más tarde, se toma el cuerpo mucho antes que el alma, y algunas veces no se toma el alma en absoluto" [pàg. 165].

"¿De qué se compone un motín? De todo y de nada. De una electricidad que se desarrolla poco a poco, de una llama que se forma súbitamente, de una fuerza vaga, de un soplo que pasa. Este soplo encuentra cabezas que piensan, cerebros que sueñan. almas que sufren, pasiones que arden, miserias que se lamentan, y las arrastra" [pàg. 189].

"Marius había tenido todo el día un volcán en el cerebro, ahora tenía un torbellino, que le producía el mismo efecto que si estuviese fuera de sí y le arrastrase. La parecía que se hallaba ya a una distancia inmensa de su vida. Sus luminosos meses de alegría y amor terminaban bruscamente en aquel terrible precipicio. Cosette perdida para él, la barricada, el señor Mabeuf dando su vida por la República, él mismo, jefe de los insurgentes; todas estas cosas le parecían una pesadilla monstruosa. Estaba obligado a hacer un esfuerzo para recordar que todo lo que le rodeaba era real. Marius había vivido demasiado poco para saber que no hay nada tan inminente como lo imposible, y que siempre hay que prever lo imprevisto. Asistía a su propio drama como a una obra que no se comprende" [pàg. 267]. 

 "No estaba acostumbrado a tener lo desconocido sobre su cabeza. 
Hasta entonces, todo lo que tenía por encima de sí había sido para su mirada una superficie neta, simple, límpida; no había nada ignorado ni oscuro; nada que no fuera definido, coordinado, encadenado, preciso, exacto, circumscrito, limitado, cerrado; todo estaba previsto; la autoridad era una cosa llana; no había ninguna caída en ella, ningún vértigo delante de ella. Javert no había visto jamás lo desconocido más que abajo. Lo irregular, lo inesperado, la apertura desordenada del caos, resbalar hacia un precipicio, era el hecho de las regiones inferiores, de los rebeldes, de los malvados, de los miserables. Ahora, Javert se echaba atrás, y se asustaba bruscamente por esta aparición inaudita: un abismo en lo alto.
¡Cómo! ¡El efecto de la coraza de la sociedad podía ser encontrado por un miserable magnánimo! ¡Cómo! ¡Un honrado servidor de la ley podía verse de repente cogido entre dos crímenes, el crimen de dejar escapar a un hombre y el crimen de detenerle! ¡No todo era cierto en la consigna dada por el Estado al funcionario! ¡Podía surgir dificultades en el deber! ¡Cómo! ¡Era real todo esto! ¿Era cierto que un antiguo bandido, doblado por las cadenas, pudiera alzarse al fin y acabar por tener razón? ¿Era creíble? ¡Así pues, había casos en los que la ley debía retirarse ante el crimen transfigurado en un balbuceo de excusas!" [pàg. 435]. 

"Fauchelevent me prestó en vano su nombre, yo no tengo derecho a servirme de él; él ha podido dármelo y yo no he podido tomarlo. Un nombre es un yo. Ya veis, señor, yo he pensado un poco, he leído un poco aunque sea un campesino; y me doy cuenta de las cosas. [...] En otro tiempo, para vivir, robé un pan; hoy, para vivir, no quiero robar un nombre" [pàg. 497].