divendres, 24 de juny del 2022

Alguien a quien conoces

 Shari Lapena, Alguien a quien conoces

(títol original: Someone We Know, traduït per Martín Schifino, 2021)



«Olivia nota tensión en la voz de Glenda. Últimamente todas parecen tensas cuando hablan de sus hijos. Antes no era así. Se sentaban cerca de la piscina para niños, charlaban y reían, con la serenidad de quien supone que sus hijos van a ser inteligentes, hermosos y sensatos. Los padres siempre parecen hacerse una idea demasiado optimista del talento y el futuro de sus hijos cuando son pequeños, piensa Olivia; tal vez así es como logran seguir adelante» [pàg. 137].


diumenge, 5 de juny del 2022

Los errantes

Tokarczuk, Olga. Los Errantes

(Títol original: Bieguni, Cracòvia, 2007. Traducció del polac d'Agata Orzeszek)




«Pero hoy sé algo a ciencia cierta: quien busque un orden, que evite la psicología. Más vale que opte por la fisiología o la teología, así tendrá al menos una base sólida, ya sea en la materia o en el espíritu; no tropezará con la psique. La psique es un objeto de estudio muy resbaladizo.

»Tenían razón quienes afirmaban que esta carrera no se elegía con vistas a una salida laboral, por curiosidad o vacación de ayudar a la gente, sino por un motivo diferente, muy sencillo. Sospecho que todos teníamos alguna tara oculta en nuestro más profundo interior, aunque seguramente aparentábamos ser jóvenes inteligentes y sanos» [pág. 17].

«Otro hombre, tímido y afable, me dijo que siempre se llevaba un libro de Cioran en sus viajes de trabajo, uno de esos compuestos de textos brevísimos. En los hoteles lo dejaba en la mesilla de noche y al despertarse lo abría al azar y encontraba la divisa que regiría el día. Opinaba que los ejemplares de la Biblia de los hoteles europeos debían ser sustituidos por Cioran cuanto antes»[pág. 28].

«... San Agustín, quien (siendo Obispo de Hipona Africana, por lo que hallábase no muy lejos) peregrinaba por aquel País sembrando la semina  de la Santa Fe Cristiana, como claramente dice en su Sermón dirigido in Eremo (en el desierto) a la Hermandad Agustiniana por él fundada.. "Obispo era de Hipona, y con varios siervos de Cristo viajé a Etiopía para predicar el santo Evangelio de Jesucristo; y vimos allí numerosos varones y féminas sin cabeza, mas con enormes ojos en el pecho, siendo el resto de sus miembros parecidos a los nuestros"» [paǵs. 72-73].

«Existen países en que la gente habla inglés. Pero no lo hablan como nosotros, que tenemos nuestra propia lengua, escondida en neceseres y equipajes de mano, y usamos el inglés solo cuando estamos de viaje, en países extraños y con gentes extrañas. Resulta difícil imaginarlo, pero el inglés es ¡su verdadera lengua! A menudo la única. No tienen a qué volver ni a qué recurrir en los momentos de zozobra. 

»¡Cómo de perdidos deben de sentirse en un mundo en que todo manual de instrucciones, cada palabra de la canción más tonta, el menú de cualquier restaurante [...] están en su lengua privada! [...]

»Existen ya planes, según he oído, para protegerlos, para concederles incluso una lengua minoritaria, una de esas lenguas muertas que nadie necesita, para que tengan algo propio, solo para ellos» [págs. 171-172].

«La nueva era comenzó en 1542, aunque por desgracia nadie se percató de ello; no coincidía con aniversario redondo alguno, ni siquiera con el fin del siglo, tampoco revestía interés desde el punto de vista numerológico: apenas el número tres. Pero fue en aquel año cuando aparecieron los primeros capítulos de De revolutionibus orbium coelestium de Copérnico y la totalidad de De humani corporis fabrica de Vesalio. [...] los mapas del mundo, tanto el exterior como el interior, ya estaban trazados» [págs. 176-177].