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diumenge, 19 d’abril del 2026

Un mal nombre

 Ferrante, Elena, Un mal nombre

[títol original: Storia del nuovo cognome; trad. Celia Filipetto, 2012]



"Desde niñas habíamos visto a nuestros padres zurrar a nuestras madres. Nos habíamos criado pensado que un desconocido no debía rozarnos siquiera, pero que nuestro padre, nuestro novio y nuestro marido podían darnos bofetadas cuando quisieran, por amor, para educarnos, para reeducarnos. Por lo tanto, desde que Stefano no era el odioso Marcello sino el joven al que había dicho querer muchísimo, el joven con el que se había casado y con el que había decidido vivir para siempre, debía asumir hasta el fondo la responsabilidad de su elección. Sin embargo, no todo cuadraba. A mis ojos, Lila era Lila, no una mujer cualquiera del barrio. Tras recibir un sopapo del marido, nuestras madres no adoptaban esa expresión de tranquilo desprecio que mostraba ella. Se desesperaban, lloraban, se enfrentaban a su hombre con cara de pocos amigos, lo criticaban a sus espaldas y, pese a todo, quien más quien menos, seguían apreciándolo (mi madre, por ejemplo, admiraba sin medias tintas los tejemanejes marrulleros de mi padre). Pero Lila exhibía una sumisión sin respeto [pág. 61].

"-Solo era cuestión de dinero, Lila. Hoy todo ha cambiado, eres mucho más hermosa que la muchacha vestida de verde.
Pero pensé: No es cierto, estoy mintiendo. Había algo malvado en la desigualdad, y ahora lo sabía. Actuaba en profundidad, cavaba más allá del dinero. No bastaban la caja registradora de las dos charcuterías y tampoco la de la fábrica de zapatos o la de la tienda de zapatos para ocultar nuestros orígenes. Lila misma, aunque hubiera sacado del cajón más dinero del que ya sacaba, aunque hubiese sacado millones, treinta o incluso cincuenta, no lo habría conseguido. Me había dado cuenta y, por fin, había algo que sabía mejor que ella; no lo había aprendido en aquellas calles, sino en la puerta del colegio, al observar a la chica que iba a buscar a Nino. Ella era superior a nosotras, así, sin proponérselo. Y eso resultaba insoportable" [pág. 147].

"-Siempre tengo que demostrar que puedo ser mucho mejor. -Y añadió sombría-: Cuando abrimos esta tienda, Stefano me enseñó cómo engañar con el peso; yo, al principio, le grité: Eres un ladrón, es así como ganas dinero; después no supe resistirme, le demostré que había aprendido y enseguida me inventé mis propios trucos para engañar y se los enseñé, y siempre se me ocurren otros nuevos; os engaño a todos, engaño en el peso y en mil cosas más, engaño al barrio, no te fíes de mi, Lenù, no te fíes de lo que hago y digo" [pág. 169].

"Nosotras, las chicas, cuando un tipo no se fijaba mucho en nosotras, solíamos decir que no era hombre. ¿Lo era Enzo o no lo era? Yo no entendía nada de ciertas interioridades oscuras de los varones, ninguna de nosotras entendía nada, de manera que ante cualquiera de sus manifestaciones confusas recurríamos a aquella fórmula. Algunos como los Solara, como Pasquale, como Antonio, como Donato Sarratore, incluso como Franco Mari, mi novio de la Escuela Normal, nos querían con las más variadas tonalidades -agresivas, sumisas, despistadas, atentas- pero nos querían sin lugar a duda. Otros como Alfonso, como Enzo, como Nino, eran -según tonalidades asimismo variadas- de un comedimiento distante, como si entre nosotras y ellos hubiese un muro y el esfuerzo por escalarlo fuera tarea nuestra [pág. 431]. 

"Dimos un largo paseo. Nos besamos, nos abrazamos en el paseo a orillas del Arno, le pregunté, medio en serio medio en broma si quería colarse en mi habitación. Dijo que no con la cabeza, me besó otra vez con pasión. Entre él y Antonio había bibliotecas enteras, pero se parecían" [pág. 512].

Valoració: 5/5. Ferrante no decepciona. Entres de ple en l'univers dels barris populars de Nàpols. Estimes els seus personatges, els veus, gairebé els tens a tocar. 


divendres, 24 de juny del 2022

Alguien a quien conoces

 Shari Lapena, Alguien a quien conoces

(títol original: Someone We Know, traduït per Martín Schifino, 2021)



«Olivia nota tensión en la voz de Glenda. Últimamente todas parecen tensas cuando hablan de sus hijos. Antes no era así. Se sentaban cerca de la piscina para niños, charlaban y reían, con la serenidad de quien supone que sus hijos van a ser inteligentes, hermosos y sensatos. Los padres siempre parecen hacerse una idea demasiado optimista del talento y el futuro de sus hijos cuando son pequeños, piensa Olivia; tal vez así es como logran seguir adelante» [pàg. 137].


divendres, 15 de març del 2019

El muñeco de nieve



Nesbø, Jo, El muñeco de nieve
[títol original: Snømannen, 2007, trad. de Carmen Montes y Ada Bertnsen]

megustaleer - El muñeco de nieve (Harry Hole 7) - Jo Nesbo

«-Si tengo razón nos encontramos ante un caso de locura, naturalmente, y de ser así, esto sólo serían especulaciones. A menudo hay una lógica bastante clara detrás de la locura. ¿Has oído hablar de la foca Berhaus?
»Katrine negó con la cabeza.
»- Estamos hablando de un padre asesino, frío y racional - dijo Harry-. Después de que la hembra haya parido a su cachorro y haya sobrevivido al primer período crítico, el padre intentará matar a la madre. Porque sabe que ella no querrá aparearse con él otra vez. Y quiere evitar que tenga otras crías que competirán con su propia descendencia».
»Katrine parecía tener problemas para entenderlo.
»- Sí, eso sí que es locura -dijo-.Pero no sé que es más absurdo: pensar como una foca o pensar que alguien pensa como una foca» [pàg. 327].

«La primera nevada cae en noviembre este año en Oslo. La mañana siguiente, al despertarse, un niño no encuentra a su madre en casa. Se le hace raro encontrar su bufanda favorita colgando del cuello de un muñeco de nieve que alguien ha hecho en el jardín. El detective Harry Hole empieza a sospechar que hay un psicópata suelto, desde hace demasiado tiempo, cuando descubre que un alarmante número de madres y esposas han desaparecido en circunstancias similares, tras caer la primera nieve. Nunca antes se ha enfrentado Harry, ni ningún otro policía, a un asesino en serie en suelo noruego. Va a verse obligado a seguir las reglas de un juego macabro que lo pueden llevar al límite de la locura. 
»A la vez que disecciona conceptos como la paternidad, la vanidad y la muerte, El muñeco de nieve es un viaje definitivo y destructor al corazón del detective: las heridas que inflige su trabajo en Harry Hole no podrán ser más profundas» [text de la contraportada].

diumenge, 1 de febrer del 2015

Rojo y Negro

Stendhal
Rojo y Negro
Andorra, Cículo de Lectores, 1965
(1a ed. Le rouge et le noir, 1830)


"No tengo verdadera firmeza de carácter -se decía, y era ésta la duda que le causaba más dolor-. No soy de la madera de que están tallados los grandes hombres, puesto que temo que ocho años empleados en ganarme el pan puedan quitarme la sublime energía que impulsa a realizar las grandes hazañas" (pàg. 82). 

"Por una o dos veces, durante aquella escena decisiva, la señora De Renal estuvo a punto de sentir alguna simpatía por la desgracia real de aquel hombre que durante doce años había sido su amigo. Pero las verdaderas pasiones son egoístas" (pàg. 143).

"Hija de un hombre de talento, que podía ser ministro y devolver sus bosques al clero, la señorita de La Mole había sido objeto, en el colegio del Sagrado Corazón, de las mayores adulaciones. Esta desgracia no puede contrarrestarse jamás. Habían llegado a convencerla de que con sus condiciones de nacimiento, de fortuna, etc., tenía que ser más dichosa que las demás. Ésta es la causa del hastío de los príncipes y de todas sus locuras" (pàg. 330). 

"Los buenos modales de París han hallado el secreto de estropearlo todo, hasta el amor" (pàg. 357).