Hustvedt, Siri, El hechizo de Lily Dahl
(títol original: The Enchamtment of Lily Dahl, 1996, trad. Javier Calvo, 2025)
"-Tiene gracia lo de Marilyn. Nadie se alegraría mucho si estuviera viva, salvo quizá yo. ¿Sabes eso de que en la prensa amarilla siempre están encontrando a Elvis y a JFK vivos y viviendo en Sudamérica o algo así? Pues a Marilyn nunca la encuentran, aunque sea igual de famosa. Y no la encuentran porque no quieren encontrarla vieja"[pág. 136].
"-Creo que está bien, porque tienes las viñetas con las historias, y eso cuenta un poco de la historia de este lugar. No son solo retratos de gente.
- ¿Aunque las historias no sean todas ciertas, como las de Howard?
- Este sitio vive de las historias que no son ciertas. Mi abuelo siempre me decía: "El disparate de un hombre es la verdad de otro".
- ¿Era relativista?- quiso saber Ed.
Lily se quedó perpleja.
-No -dijo-. Era socialista. Su héroe era Thorstein Veblen" [págs. 137-139].
"-Creo que lo importante no es lo que pasa en tu vida, sino la forma en que te imaginas lo que pasa, el color que les das a los acontecimientos. Es un poco como la idea del bebé cambiado al nacer, ahora que pienso. Tiene algo de sustitución. Cuando trabajaba en aquel hotel y hacía las camas para la gente y les limpiaba los retretes y les recolocaba los perfumes y los jabones y les vaciaba los ceniceros en unna cubeta, me sentía humillada en todo momento porque me imaginaba que estaba destinada a otra cosa. Pero la verdad es que no tenía razón para hacerlo. Era una chica pobre de un sitio rural perdido de Dakota del Sur. Pero había leído muchos libros, y aquellas historias escribieron la mía, fíjate" [pág. 158].
"- No te lo tomes demasiado a mal -dijo Dolores por fin-. Hay cosas mucho peores en este mundo que esa clase de juegos. Hay muchos hombres en este pueblo que tienen algún juego que que nadie quiere jugar con ellos. Si alguien lo sabe, soy yo. Es algo que no hace daño a nadie y a ellos los reconforta. No me avergüenzo. -Hizo una pausa-. Lo gracioso del tema es que incluso los tíos raros caen en categorías. No hay nada nuevo bajo el sol. Es para no creérselo. -Levantó la mano del volante y la agitó.
- Pero esconderte es tu juego, Dolores, no el de Ed.
Dolores redujo la velocidad.
- Para jugar hacen falta dos, cielo" [pág. 289].
" Eileen estaba tremblando, pero reanudó su discurso. Contó que a Martin le encantaba la carpintería, los libros y los animales. Lily no sabía lo de los animales, pero aceptó la palabra de la hermana. Todo es verdad, pensó, y al mismo tiempo todo es mentira. Eileen quería rememorar a Martin y contar la verdad, pero Lily tenía la sensación de que podías escarbar y escarbar y hablar y hablar hasta el día del Juicio Final y aun así no encontrarías ningún Martin "real"; no podrías saber qué había habido allí en realidad [pág 361].
Valoració: 4/5. Magnífica recreació de personatges, Hustvedt et submergeix en un ambient molt peculiar dels Estats Units rural.