dissabte, 6 d’agost del 2022

Cuchillo

 Nesbø, Jo, Cuchillo

(títol original: Kniv, traducció Lotte Katrine Tollefsen, 2019)



diumenge, 24 de juliol del 2022

Nada

 Carmen Laforet, Nada

(Barcelona, 1945)

《- ¡Barcelona! Tan soberbia y tan rica y sin embargo, ¡qué dura llega a ser la vida ahí! -dijo pensativo.
》Me lo decía como una confesión y me sentí súbitamente conmovida, porque creí que se refería a su grosería de un momento antes. Una de las pocas cosas que en aquel tiempo estaba yo capacitada para entender era la miseria en cualquier aspecto que se presentase: aun bajo la buena tela y la camisa de hilo de Gerardo... 》[pág. 170].

《En aquel momento me volvió a besar con suavidad. Tuve la sensación absurda de que me corrían sombras por la cara como en un crepúsculo y el corazón me empezó a latir furiosamente, en una estúpida indecisión, como si tuviera la obligación de soportar aquellas caricias. Me parecía que a él le sucedía algo extraordinario, que súbitamente se había enomorado de mí. Porque entonces era lo suficientemente atontada para no darme cuenta de que aquel era uno de los infinitos hombres que nacen sólo para sementales y junto a una mujer no entienden otra actitud que ésta. Su cerebro y su corazón no llegan a más》[pág. 171]. 

《Ena le tendió la mano y los dos se estuvieron mirando, callados. Los ojos de Ena fosforecían como los de un felino. Me empezó a entrar miedo. Era algo helado sobre la piel. Entonces fue cuando tuve la sensación de que una raya, fina como un cabello, partía mi vida y como a un vaso la quebraba》[pág. 173].

《La vida volvía a ser solitaria para mí. Como era algo que parecía no tener remedio, lo tomé con resignación. Entonces fue cuando empecé a darme cuenta de que se aguantan mucho mejor la contrariedades grandes que las pequeñas nimiedades de cada día》[pág. 175].

《Todo esto pertenecía ya al pasado (alguna vez me aterraba pensar en cómo los elementos de mi vida aparecían y se disolvían para siempre apenas empezaba a considerarlos como inmutables). Las reuniones de amigos en casa en Ena dejaron de hacerse en virtud de la sombra amenazadora del final de curso que se nos venía encima. Y ya no se habló más entre Ena y yo de la cuestión de que yo volviera a su casa》[pág. 177].

《Tienes que comprender que yo puedo escoger mis propios amigos, y Roman (yo no lo niego) me interesa muchísimo, por razones particulares y por su genialidad y...

》- Es una persona mezquina y mala.

》- Yo no busco en las personas ni la bondad ni la buena educación siquiera... aunque creo que esto último es imprescindible para vivir con ellas. Me gustan las gentes que ven la vida con ojos distintos que los demás, que consideran las cosasde otro modo que la mayoría... 》[pág. 187].

《Me parecía que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Una tremenda congoja fue para mí lo único real en aquellos momentos》[pág. 243].

《Yo tuve que sonreírme. En pocos días la vida se me aparecía distinta a como la había concebido hasta entonces. Complicada y sencillísima a la vez. Pensaba que los secretos más dolorosos y más celosamente guardados son quizá los que todos los de nuestro alrededor conocen. Tragedias estúpidas. Lágrimas inútiles. Así empezaba a aparecerme la vida entonces》[pág. 279].

《Bajé las escaleras, despacio. Sentía una viva emoción. Recordaba la terrible esperanza, el anhelo de vida con que las había subido por primera vez. Me marchaba ahora sin haber conocido nada de lo que confusamente esperaba: la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor. De la casa de la calle de Aribau no me llevaba nada. Al menos, así creía yo entonces》[pág. 305].


divendres, 24 de juny del 2022

Alguien a quien conoces

 Shari Lapena, Alguien a quien conoces

(títol original: Someone We Know, traduït per Martín Schifino, 2021)



«Olivia nota tensión en la voz de Glenda. Últimamente todas parecen tensas cuando hablan de sus hijos. Antes no era así. Se sentaban cerca de la piscina para niños, charlaban y reían, con la serenidad de quien supone que sus hijos van a ser inteligentes, hermosos y sensatos. Los padres siempre parecen hacerse una idea demasiado optimista del talento y el futuro de sus hijos cuando son pequeños, piensa Olivia; tal vez así es como logran seguir adelante» [pàg. 137].


diumenge, 5 de juny del 2022

Los errantes

Tokarczuk, Olga. Los Errantes

(Títol original: Bieguni, Cracòvia, 2007. Traducció del polac d'Agata Orzeszek)




«Pero hoy sé algo a ciencia cierta: quien busque un orden, que evite la psicología. Más vale que opte por la fisiología o la teología, así tendrá al menos una base sólida, ya sea en la materia o en el espíritu; no tropezará con la psique. La psique es un objeto de estudio muy resbaladizo.

»Tenían razón quienes afirmaban que esta carrera no se elegía con vistas a una salida laboral, por curiosidad o vacación de ayudar a la gente, sino por un motivo diferente, muy sencillo. Sospecho que todos teníamos alguna tara oculta en nuestro más profundo interior, aunque seguramente aparentábamos ser jóvenes inteligentes y sanos» [pág. 17].

«Otro hombre, tímido y afable, me dijo que siempre se llevaba un libro de Cioran en sus viajes de trabajo, uno de esos compuestos de textos brevísimos. En los hoteles lo dejaba en la mesilla de noche y al despertarse lo abría al azar y encontraba la divisa que regiría el día. Opinaba que los ejemplares de la Biblia de los hoteles europeos debían ser sustituidos por Cioran cuanto antes»[pág. 28].

«... San Agustín, quien (siendo Obispo de Hipona Africana, por lo que hallábase no muy lejos) peregrinaba por aquel País sembrando la semina  de la Santa Fe Cristiana, como claramente dice en su Sermón dirigido in Eremo (en el desierto) a la Hermandad Agustiniana por él fundada.. "Obispo era de Hipona, y con varios siervos de Cristo viajé a Etiopía para predicar el santo Evangelio de Jesucristo; y vimos allí numerosos varones y féminas sin cabeza, mas con enormes ojos en el pecho, siendo el resto de sus miembros parecidos a los nuestros"» [paǵs. 72-73].

«Existen países en que la gente habla inglés. Pero no lo hablan como nosotros, que tenemos nuestra propia lengua, escondida en neceseres y equipajes de mano, y usamos el inglés solo cuando estamos de viaje, en países extraños y con gentes extrañas. Resulta difícil imaginarlo, pero el inglés es ¡su verdadera lengua! A menudo la única. No tienen a qué volver ni a qué recurrir en los momentos de zozobra. 

»¡Cómo de perdidos deben de sentirse en un mundo en que todo manual de instrucciones, cada palabra de la canción más tonta, el menú de cualquier restaurante [...] están en su lengua privada! [...]

»Existen ya planes, según he oído, para protegerlos, para concederles incluso una lengua minoritaria, una de esas lenguas muertas que nadie necesita, para que tengan algo propio, solo para ellos» [págs. 171-172].

«La nueva era comenzó en 1542, aunque por desgracia nadie se percató de ello; no coincidía con aniversario redondo alguno, ni siquiera con el fin del siglo, tampoco revestía interés desde el punto de vista numerológico: apenas el número tres. Pero fue en aquel año cuando aparecieron los primeros capítulos de De revolutionibus orbium coelestium de Copérnico y la totalidad de De humani corporis fabrica de Vesalio. [...] los mapas del mundo, tanto el exterior como el interior, ya estaban trazados» [págs. 176-177].





dilluns, 24 de gener del 2022

Papel Mojado

 Millás, Juan José, Papel Mojado

(Madrid, 2000)



«La miré a través del vaso, mientras tomaba el primer sorbo, y pensé que qué  mayores nos habíamos hecho y qué inmaduros continuábamos. La nuestra fue una generación de indeseables que habrán de sufrir quienes nos sigan ¡Qué distancia insalvable entre lo que quisimos ser y lo que éramos! Lo grave, con todo, es que no carecimos de inteligencia, pero nos sobró orgullo o pereza» (pág. 124) 

«-Por lo que he leído en su informe novelado, no parece que usted apreciara mucho a su amigo Luis María Ruiz.
»- Eso es un error -respondí sentándome a su lado-. Es cierto que manteníamos una relación de amor-odio, pero ése es el componente normal de todas las amistades fuertes. Lo que ocurre es que yo soy capaz de confesarlo y otros no.
»-¿Qué quiere decir? -preguntó de un modo que delataba cierto gusto por la conversación.
»-Quiero decir -respondí en un tono algo profesoral -que en toda relación donde el afecto se expone demasiado hay siempre una ambivalencia difícil de reconocer. La gente dice, por lo general, "quiero a fulano" o "detesto a menguano", como si el amor y el odio fueran sentimientos unívocos. Lo que se hace, en el primer caso, es negar la parte de odio que todo sentimiento amoroso conlleva. Lo que se niega, en el segundo, es el porcentaje de amor que comporta el odio» (pág. 178).

dijous, 6 de gener del 2022

Caperucita en Manhattan

 Matín Gaite, Carmen, Caperucita en Manhattan

(Siruela, 1998)


《A veces lo que sueño creo que es verdad, y lo que me pasa me parece que lo he soñado antes... Además, lo que ha pasado no está escrito en ninguna parte y al fin se olvida. En cambio, lo que está escrito es como si hubiera pasado siempre (Elena Fortún, Celia en en colegio)》[pág. 33, cita que inicia la 1a parte].

《Pero ¿a qué llaman vivir? Para mi vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta coen como hacía el Pato Donald... Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía, y vivir es explicarse y llorar... y vivir es reírse》[pág. 114].