diumenge, 4 d’octubre del 2026

La niña perdida

 Ferrante, Elena, La niña perdida

(títol original: Storia della bambina perduta. Trad.: Celia Filipetto, 2015).


"En qué desorden vivíamos, cuántos fragmentos de nosotros mismos salían volando como si vivir fuese estallar en esquirlas. En Milán estaba este niño; en Génova, mis hijas; en Nápoles, Albertino. No puede resistirme, llegué a hablar de aquella dispersión con Silvia, con Mariarosa, con Franco, haciéndome la analizadora desencantada. En realidad, esperaba que, como solía hacer, mi exnovio se apropiara del discurso, lo organizara todo con su habilísima dialéctica y así, al acomodar el presente y presagiar el futuro, nos tranquilizara. Pero fue él la auténtica sorpresa de la velada. Habló del fin inminente de una época que había sido objetivamente -utilizó el adverbio con sarcasmo- revolucionaria, pero que ahora, en su declive -dijo-, estaba arrasando con todas las pque habían servido de brújula" [pág. 80]. 

"La síntesis que me hizo Lila fue casi divertida. No es cierto, dijo, que solo se pasa mal con el primer hijoy que con los demás todo es más fácil, se pasa mal siempre. Y expuso argumentos tan siniestros como irónicos. Le parecía insensato custodiar a la criatura en el vientre y al mismo tiempo querer echarla fuera. Es ridículo, dijo, que esta hospitalidad exquisita de nueve meses vaya acompañada del deseo de expulsar al huésped de la forma más violenta. Movía la cabeza indignada por la incoherencia del mecanismo. Cosa de locos, exclamó recurriendo al italiano, es tu propio organismo que la tiene tomada contigo y que además se rebela contra ti hasta convertirse en el peor enemigo de sí mismo, hasta el punto de provocarse el dolor más terrible que existe" [pág. 241].

 "-Mírame -murmuró-, sé que soy mala contándote estas cosas, pero él es mucho peor que yo. Tiene la peor de las maldades, la de la superficialidad" [pág. 276]. 

Valoració: 5/5. Genial novel·la, l'última de la saga de les dues amigues. Retrata la violència dels carrers de Nàpols, la dificultat de la protagonista per tirar endavant amb la seva vida, entre les exigències de la maternitat i la voluntat de formar-se una carrera. I amb la Lila sempre present a la seva vida, de vegades ajudant-la, de vegades fent-li més sinistra i sòrdida la seva vida. 

dimarts, 15 de setembre del 2026

Bridgerton. Romancing Mr Bridgerton

 Quinn, Julia, Bridgerton. Romancing Mr Bridgerton.

(Piatkus, 2006)


"Isn't it nice to discover that we're not exactly what we thought we were? Lady Danbury's words from the other night still echoed in Penelope's head. Almost like a litany" [pàg. 110].

"I couldn't let her do it" she whispered. "I couldn't let her be me" [pàg. 197].

Valoració: 3/5. Per passar l'estona i practicar l'anglès. 

diumenge, 30 d’agost del 2026

Mary Shelley

 Mellor, Anne K., Mary Shelley. Su vida, su ficción, sus monstruos

(títol original: Mary Shelley: Her life, her fiction, her monsters. Trad: Ana Useros Martín, 2019).


"[...] Frankestein es el análisis literario más incisivo de nuestra cultura sobre la psicología del hombre "científico" moderno, sobre los peligros inherentes a la investigación científica y sobre la explotación de la naturaleza y de la mujer que lleva implícita una sociedad tecnológica. Tan profundamente sondea la psique colectiva de la era moderna que merece ser calificado de mito, a la par con los relatos más elocuentes de los dioses y las diosas de las mitologías griega y nórdica" [pág. 65]. 

"Desde un punto de vista feminista, Frankestein es un libro acerca de lo que ocurre cuando un hombre intenta gestar y parir un bebé sin una mujer" [pág. 67]. 

"Implícitamente, constrastaba lo que consideraba "buena" ciencia -la descripción detallada y reverente del funcionamiento de la naturaleza- con lo que ella consideraba "mala" ciencia, la manipulación hubrística de las fuerzas elementales de la naturaleza para servir a los fines privados del hombre. En Frankestein o el moderno Prometeo, ilustraba los males potenciales de la hubris científica y, al mismo tiempo, desafiaba los sesgos culturales inherentes a toda concepción de la ciencia y del método científico que se basaran en una definición genérica de la naturaleza en tanto femenina" [págs. 125-126].

"Los científicos del siglo XVIII en general concebían el universo como un mundo perfecto y estático, creado por un fiat divino en un único momento del tiempo. Este universo, metafóricamente representado como una Gran Cadena del Ser, manifestaba miles y mínimas gradaciones entre las especies, pero estas relaciones se consideraban fijas e immutables, incapaces de cambiar. Como insistía Linneo, el gran clasificador del siglo XVIII de todas las formas de vida vegetales conocidas, en su Systema Naturae (1735), "Nullae species novae", no pueden aparecer nuevas especies en un mundo perfecto, ordenado por la divinidad" [pág. 132]. 

"Los efectos atmosféricos de la novela, que la mayoría de sus lectores han desdeñado como poco más que los efectos especiales tradicionales de la ficción gótica, manifiestan de hecho el poder de la naturaleza de castigar a quien transgreda sus límites. Las fuerzas elementales que Víctor ha liberado lo persiguen hasta su escondite, rugen a su alrededor como las furias vengadoras.
Finalmente, la naturaleza impide que Frankestein construya un ser humano normal. Su método natural de reproducción produce un ser no natural. Su prometida es asesinada en su noche de bodas, impidiendo así la oportunidad de engendrar a sus propios hijos. La venganza de la naturaleza es absoluta: quien viola sus lugares sagrados es destruido" [pág. 173]. 

"El concepto que maneja Shelley de la familia incluye a la dama correcta como esposa e hija: la mujer ideal funciona como una criada modesta, devota y autosacrificada a las necesidades de la familia. Puesto que los escritos de Shelley alaban la reproducción ininterrumpida de la familia, ella no experimentaba ningún conflicto entre su papel como mujer y madre y su deseo de escribir. Pero es crucial entender que Mary Shelley, más explícitamente en Frankestein y Lodore, insistía en que el papel de la dama correcta y de la madre también debe ser ejecutado por hombres si se quiere que la familia sobreviva. Su caballero correcto es Horatio Saville: el ejemplo de servicio modesto, generoso, devoto a su esposa y a su familia, un tipo ideal que primero encarnó Clerval y que después renació en Gerard Neville. Si Adrian hubiera sido capaz de cumplir con sus compromisos con la conservación de la vida humana en una unión amorosa con Clara, la civilización no habría llegado a su fin con el último hombre, Lionel Verney" [pág. 282].

Valoració: 4/5. No és una biografia novel·lada, sinó un estudi monogràfic sobre la vida i les obres més importants de Shelley des d'una òptica feminista. Crida l'atenció la curiosa família (poliamorosa) que formava amb el seu marit, Percy Shelley i que, pel que podem intuir en la seva obra, ella no compartía del tot. 
 

dilluns, 10 d’agost del 2026

Psicopompo

 Nothom, Amélie, Psicopompo

(títol original: Psychopompe, traducció Sergi Pàmies, 2026).


"No tardé en darme cuenta de una maravillosa obviedad: que los pájaros son individuos. Decir que el petirrojo canta bien es tan estúpido como decir que el hombre canta bien. Escuchando con atención, distinguía qué petirrojo tenía talento. Y no era solo cuestión del ejemplar. Del mismo modo que los mejores cantantes de ópera pueden no encontrarse en su mejor momento por mil razones, a un petirrojo le puede fallar el talento en un día concreto o en un momento dado" [pág. 15].

"Hasta entonces, mis intereses siempre se habían incorporado a lo que llamaba historia: la narración ininterrumpida que me contaba en secreto.
Probablemente por eso se me escapó el despertar a este mundo. Acostumbrada a contarme las aventuras de mi propia existencia, me encontré en una situación en la que las palabras no se acercaban a la percepción. Descubrir las aves fue descubrir el asombro" [pág. 26].

"En el fondo, no debería haberme sorprendido tanto. Al simbolismo le trae sin cuidado la verosimilitud. El animal que representa a Bélgica es el león. 
Sin comentarios" [pág. 49]. 

"Al anochecer, vi volar varios chotacabras orejudos. Se respiraba ritual de apareamiento: los machos batían las alas. Eso no me consoló, me salvó. Cuando una se siente incapaz de albergar un pensamiento digno de tal nombre, queda la observación: esto es lo que me enseñó mi amor por los pájaros" [pág. 58]. 

"A través de una versión, aprendí que a Hermes, el dios mensajero de pies alados, se lo podía denominar psicopompo. El psicopompo era el que acompañaba a las almas muertas en su viaje" [pág. 74].

"Rilke tenía razón, la vida siempre elige el camino más arduo" [pág. 111]. 

Valoració: 4/5. Pur estil Amélie Nothom. Novel·la amb contingut autobiogràfic, que t'acosta, a partir de la seva passió pels ocells, a moments de la seva vida marcats pel dolor i el descobriment del propi camí vital.   


dissabte, 8 d’agost del 2026

La Història

 Elsa Morante, La Història
(títol original: La Storia, traducció de Marina Laboreo, 2025)





"Dels altres habitants fixos de l'alberg ara només hi havia una família, mig romana mig napolitana, i tant nombrosa per si sola que en Giuseppe Cucchiarelli l'anomenava "els Mil". Els components napolitans d'aquesta família, que s'havien quedat sense sostre la primavera d'aquell any a conseqüència dels bombardeigs de Nàpols, havien vingut a refugiar-se a casa dels parents de Roma, però aquí també s'havien quedat sense sostre. igual que els seus hospitalaris familiars, per culpa del bombardeig de juliol. "Naltros - presumien al respecte, fent broma - som un objectiu milirar". Era difícil comptarlos amb exactitud, ja que formaven una tribu fluctuant, però mai eren menys de dotze i, com que se les arreglaven entre tots, amb diverses activitats i oficis, gaudien d'una relativa prosperitat" [pàg. 213].


"En Carlo Vivaldi va ruboritzar-se, com si estigués a punt de confessar alguna cosa il·lícita: 

- Perquè jo -va proferir- no puc matar a dingú. 
- ¿No pots matar? ¿Qué vol dir aixòs? ¿Ni els alemanys? ¿I aixòs què és? ¿Una espècie de vot a l'Església?
L'interrogat va encongir-se d'espatlles:
-Jo -va declarar amb un lleu somriure gairebé despectiu- sóc ateu!
Després va clavar els ulls al rostre d'en Nino i, lletrejant amb força malgrat els llavis botits de la beguda, amb el mateix to redemptor va explicar:
-Els-meus-ideals-rebutgen-la-violència. Tot el mal ve de la violència!
-Prò ¿quina mena d'anarquista ets?
-L'autèntica anarquia no pot admetre pas la violència. L'ideal anàrquic és la negació del poder. I el poder i la violència són la mateixa cosa...
-¿I com es fa un estat anàrquic sense violència?
-L'anarquia nega l'estat... i si el mitjà ha de ser la violència, fora. El preu no compensa. Si és aixís, l'anarquia no es farà. 
-A mi, si no es fa, no m'agrada. A mi m'agraden les coses que es fan. 
-Depèn de com s'entengui l'acció -va respondre en Carlo Vivaldi, esquerp, en veu baixa. Després, obrint-se de nou, amb un ardor fix i persuasiu, va declarar-: Si el preu és trair la idea, l'objectiu ja és un fràcas de bon principi! La id
ea... la idea no és un passat ni un futur... és el present de l'acció... I la violència física la trunca des de l'arrel... La violència és el pitjor que hi ha. [pàg. 267].


"Aquest últim era el cas dels jueus. Aviat van adonar-se que ningú volia escoltar les seves històries: hi havia qui es distreia des del principi, i de qui els interrompia de seguida amb algun pretext, o fins i tot qui els evitava amb un riure nerviós, gairebé com dient: "Germà, et compadeixo. prò en aquest moment tinc altres coses a fer". De fet, les històries dels jueus no s'assemblaven a les dels capitans dels vaixells, ni a les d'Ulisses, l'heroi que retorna al seu palau. Eren figures fantasmals com els nombres negatius, alienes a tota visió natural i incapaces de suscitar ni tan sols la simpatia més banal. La gent volia apartar-los dels seus dies, com s'aparta als bojos, o els morts, de les famílies normals" [pàgs 448-449].
 

"-¿I penseu que estem disposats a tornar a l'escola?- va proseguir, parlant expressament en italià correcte, amb intenció de burlar-se de la mare-. Llatí escrit, llatí oral, història i matemàtiques... geografia... La geografia, jo, me l'estudio als llocs on vai. La Història és una broma de mal gust que s'ha d'acabar! Nosaltres farem que s'acabi! I les matemàtiques... ¿Sats quin és el numbro que més m'agrada, eh, mare? És el zero! Bella, estigues tranquil·la, allà a fora... ara vinc... Nosaltres som la generació de la violència! Un cop s'ha après el joc de les armes toca jugar! Ells tenen la il·lusió d'enganyar-nos una altra vegada... Els trucs de sempre, la feina, els tractats... les directrius... els centenaris... les escoles... les persones... l'exèrcit reial... I tot torna a ser com abans! ¿Ah, síii? ¡Pum, pum, pum!". [pàg. 528].

 "-El terme crist-va fer saber als presents, forçant la veu- no és un nom o un cognom personal: és un títol comú que designa l'home que transmet la paraula de Déu als altres, o de la consciència absoluta, que és exactament el mateix. Aquell crist, segons els documents, es deia Jesús de Nazaret, però altres vegades al llarg dels segles, crist s'ha presentat amb noms diferents, d'home o de dona (el gènere no és important per a ell), i de pell clara o fosca (adopta el primer color que se li acut), i tant a Orient com a Occident i a qualsevol clima (ha parlat en totes les llegües de Babel), ha repetit la mateixa paraula cada vegada! De fet, namés aixís Crist es reconeix: per la paraula!" [pàgs. 702-703]. 

Valoració: 5/5. Magnífica novel·la sobre les penúries de la guerra, en aquest cas de la Segona guerra mundial, a través de la figura de la protagonista, la Ida, una dona italiana senzilla, però lluitadora. 

dijous, 9 de juliol del 2026

Las deudas del cuerpo

 Ferrante, Elena, Las deudas del cuerpo

(títol original: Storia di chi si fugga e di chi resta, trad. Celia Filipetto, 2018)


"En aquella época de lluvias, la ciudad había vuelto a quebrarse, un edificio entero se había inclinado de lado como una persona que se apoya en el brazo de un viejo sillón y el brazo cede. Muertos, heridos. Y gritos, palizas, cartas bomba. Era como si la ciudad guardase en sus vísceras una furia que no conseguía salir y por eso la erosionaba, o estallaba en pústulas en la superficie, henchidas de veneno contra todas, niños, adultos, ancianos. gente de otras ciudades, norteamericanos de la OTAN, turistas de todas las nacionalidades, los mismos napolitanos. ¿Cómo se podía resistir en aquel lugar de desorden y peligro, en los suburbios, en el centro, en las colinas, al pie del Vesubio? Qué fea impresión me había causado San Giovanni a Teduccio, el viaje para llegar hasta allí" [pág. 24].

"Había sido demasiado miserable, demasiado acuciada por la obligación de destacar en los estudios. Al cine había ido poco o nada. Nunca había comprado discos como me hubiera gustado. No había sido fan de ningún cantante, no había ido corriendo a ningún concierto, no había coleccionado autógrafos, nunca me había emborrachado, el poco sexo que había practicado había sido con disgusto, a escondidas, atemorizada. Aquellas muchachas, sin embargo, quien más, quien menos, debieron de criarse con más bienestar, y a la actual muda de piel habían llegado más preparadas que yo, quizás sentían su presencia en aquel lugar, en aquel ambiente, no como un descarrío sino como una elección adecuada y urgente. Ahora que tengo algo de dinero, pensé, ahora que a saber cuánto ganaré, puedo recuperar alguna de las cosas perdidas. O quizá no, quizá ya era demasiado culta, demasiado ignorante, demasiado contenida, estaba demasiado habituada a enfriar la vida almacenando ideas y datos, demasiado próxima al matrimonio y al acomodo definitivo, en una palabra, obtusamente demasiado formada dentro de un orden que allí parecía superado. Este último pensamiento me horrorizó. Vete ahora mismo de aquí, me dije, cada gesto, cada palabra es una afrenta al esfuerzo que he hecho. Pero me colé en el aula repleta" [pág. 73].

"- Leí tu libro, es bonito, hay que tener valor para escribir esas cosas.
Me puse tensa.
- ¿Qué cosas?
- Las que haces en la playa. 
- No las hago yo, las hace el personaje.
- Sí, pero las contaste muy bien, Lenù, tal como pasan, con esa suciedad. Son secretos que se saben únicamente si se es mujer. [...]
Pero sobre todo se me quedó grabado el hecho de que en la suciedad de mi relato había reconocido la suciedad de su propia experiencia". [pág. 97].

"Trabajaban duramente, ya se sabía. Y al menos Enzo, en la fábrica, seguramente tenía ante los ojos a alguna obrera no menos derrengada que Lila por el esfuerzo, las humillaciones y las obligaciones domésticas. Sin embargo, ahora, los dos se ensombrecían por las condiciones en las que trabajaba ella, no podían tolerarlo. A los hombres había que ocultárselo todo. Preferían no saber, preferían fingir que lo que ocurría bajo las órdenes del patrón, milagrosamente no le ocurría a la mujer a la que querían y a la que -esa era la idea con la que se habían criado- debían proteger aun a costa de su vida. Ante aquel silencio Lila se enfadó todavía más.
- A tomar por culo -dijo-, vosotros y la clase obrera". [pág. 135]

"-Ustedes los profesores insisten tanto en los estudios porque con eso se ganan el pan, pero estudiar no sirve para nada, ni siquiera para mejorar, al contrario, hace a la gente aún más mala.
- ¿Elena se ha vuelto más mala?
- No, ella no.
- ¿Cómo es eso?
Lila le encasquetó a su hijo el gorro de lana.
- De niñas hicimos un pacto: la mala soy yo". [pág. 158]

"Me perdí detrás de Enzo que podía decir con orgullo, "sin ella no podría hacerlo", y nos comunicaba así un amor muy devoto, era evidente que le gustaba recordarse a sí mismo y a los demás lo extraordinario de su mujer, mientras que mi marido no me elogiaba nunca, al contrario, me convertía en madre de sus hijos, quería que a pesar de haber estudiado, yo no fuera capaz de pensar de forma autónoma, me humillaba humillando mis lecturas, lo que me interesaba, mis opiniones, y parecía dispuesto a amarme con la condición de demostrar continuamente mi nulidad" [págs. 337-338]. 

"-¿Y? -me dijo-. ¿Has felicitado a Elisa? ¿Se duerme bien en casa de Marcello? ¿Estás contenta que la vieja bruja haya cumplido sesenta años?
-Si mi hermana lo quiere así -respondí nerviosa-, ¿qué puedo hacer yo, partirle la cabeza?
-¿Lo ves? En los cuentos se hace lo que se quiere y en la vida real se hace lo que se puede". [pág. 389]

"Me acordé de la resistencia que había mostrado Antonio cuando lo dejé. Pero Antonio era un muchacho, había heredado la cabeza débil de Melina y, sobre todo, no había recibido la misma educación que Pietro, no lo había formado desde la niñez para identificar reglas en el caos. Tal vez, pensaba, yo le había atribuído una importancia exagerada al uso cultivado de la razón, a las buenas lecturas, al buen dominio de la lengua, a la afiliación política; tal vez, frenta al abandono seamos todos iguales; tal vez ni siquiera una cabeza bien ordenada puede aguantar al descubrir que no es amada". [págs. 469-470].

Valoració: 5/5. Genial Ferrante. Barreja lluita obrera, el descobriment del moviment feminista amb uns personatges que han crescut amb tu, i que s'han d'enfrontar ara a la violència i el pes de la vida adulta.     


dissabte, 30 de maig del 2026

El Passatge

 Roca, Maria Carme, El passatge

(febrer del 2025)


"I vam tornar cap a casa, amb el cap ben alt, amb la barbeta alçada, com m'havia recomanat en Josep Maria. 

Vaig aprendre que la felicitat consistia en assaborir les petites victòries que ens oferien els dies; que calia padalejar-les com si mai més s'haguessin d'esdevenir" [pàg. 65].

"Jo tenia quaranta anys ben llargs, ja era lluny de ser una noia, si bé podia passar per més jove. La Llúcia, la guaridora, deia que les persones bones es veien joves més temps, que no els desapareixien mai del tot els trets d'infant, perquè conserven la innocència. I amb el temps també vaig tenir una gran capacitat per adaptar-me a l'ambient que fos; que tant podia anar amb un parrac com amb un vestit de mussolina brodada. I el posat..." [pàg. 218].

Valoració: bonica per conèixer una mica la història de Barcelona de finals del XIX- principis del XX. 3/5. 



dissabte, 9 de maig del 2026

El hechizo de Lily Dahl

 Hustvedt, Siri, El hechizo de Lily Dahl

(títol original: The Enchamtment of Lily Dahl, 1996, trad. Javier Calvo, 2025)


"-Tiene gracia lo de Marilyn. Nadie se alegraría mucho si estuviera viva, salvo quizá yo. ¿Sabes eso de que en la prensa amarilla siempre están encontrando a Elvis y a JFK vivos y viviendo en Sudamérica o algo así? Pues a Marilyn nunca la encuentran, aunque sea igual de famosa. Y no la encuentran porque no quieren encontrarla vieja"[pág. 136]. 

"-Creo que está bien, porque tienes las viñetas con las historias, y eso cuenta un poco de la historia de este lugar. No son solo retratos de gente.
- ¿Aunque las historias no sean todas ciertas, como las de Howard?
- Este sitio vive de las historias que no son ciertas. Mi abuelo siempre me decía: "El disparate de un hombre es la verdad de otro".
- ¿Era relativista?- quiso saber Ed.
Lily se quedó perpleja.
-No -dijo-. Era socialista. Su héroe era Thorstein Veblen" [págs. 137-139]. 

"-Creo que lo importante no es lo que pasa en tu vida, sino la forma en que te imaginas lo que pasa, el color que les das a los acontecimientos. Es un poco como la idea del bebé cambiado al nacer, ahora que pienso. Tiene algo de sustitución. Cuando trabajaba en aquel hotel y hacía las camas para la gente y les limpiaba los retretes y les recolocaba los perfumes y los jabones y les vaciaba los ceniceros en unna cubeta, me sentía humillada en todo momento porque me imaginaba que estaba destinada a otra cosa. Pero la verdad es que no tenía razón para hacerlo. Era una chica pobre de un sitio rural perdido de Dakota del Sur. Pero había leído muchos libros, y aquellas historias escribieron la mía, fíjate" [pág. 158]. 

"- No te lo tomes demasiado a mal -dijo Dolores por fin-. Hay cosas mucho peores en este mundo que esa clase de juegos. Hay muchos hombres en este pueblo que tienen algún juego que que nadie quiere jugar con ellos. Si alguien lo sabe, soy yo. Es algo que no hace daño a nadie y a ellos los reconforta. No me avergüenzo. -Hizo una pausa-. Lo gracioso del tema es que incluso los tíos raros caen en categorías. No hay nada nuevo bajo el sol. Es para no creérselo. -Levantó la mano del volante y la agitó. 
- Pero esconderte es tu juego, Dolores, no el de Ed.
Dolores redujo la velocidad.
- Para jugar hacen falta dos, cielo" [pág. 289].

" Eileen estaba tremblando, pero reanudó su discurso. Contó que a Martin le encantaba la carpintería, los libros y los animales. Lily no sabía lo de los animales, pero aceptó la palabra de la hermana. Todo es verdad, pensó, y al mismo tiempo todo es mentira. Eileen quería rememorar a Martin y contar la verdad, pero Lily tenía la sensación de que podías escarbar y escarbar y hablar y hablar hasta el día del Juicio Final y aun así no encontrarías ningún Martin "real"; no podrías saber qué había habido allí en realidad [pág 361].     

Valoració: 4/5. Magnífica recreació de personatges, Hustvedt et submergeix en un ambient molt peculiar dels Estats Units rural. 

dissabte, 25 d’abril del 2026

Les gratituds

 De Vigan, Delphine, Les gratituds

(títol original: Les gratitudes; trad. Jordi Martín Lloret, 2019). 


"T'has demanat mai quants cops al dia deies gràcies? Gràcies per la sal, per la porta, per la informació. 
Gràcies pel canvi, pel pa, pel paquet de tabac.
Gràcies de cortesia, per convenció social, automàtics, mecànics. Quasi buits. 
A vegades omesos.
A vegades exageradament subratllats: Gràcies a tu. Gràcies per tot. Mil gràcies. 
Moltíssimes gràcies. 
Gràcies professionals: Gràcies per la resposta, per l'atenció, per la col·laboració.
T'has demanat mai quantes vegades a la vida havies dit gràcies de debó? Un gràcies de veritat. L'expressió de la teva gratitud, del teu reconeixement. del teu deute.
A qui?
Al professor que et va guiar cap als llibres? Al noi que va intervenir el dia que et van agredir pel carrer? Al metge que et va salvar la vida? 
A la vida mateixa?" [pàgs. 11-12]. 

"Quan vaig a veure la Michka, observo les residents. Les molt molt velles, les mitjanament velles, les no tan velles, i a vegades em venen ganes de preguntar-los: encara us acaricia algú? Us abraça algú? Quant fa que una altra pell no entra en contacte amb la vostra?
Quan m'imagino de gran, de molt gran, quan m'intento veure d'aquí a quaranta o cinquata anys, el que sembla més dolorós, més insoportable, és la idea que ja ningú no em toqui. La desaparació progressiva o brusca del contacte físic" [pàg. 95]. 


"Soc logopeda. Treballo amb les paraules i amb el silenci. Les coses que no es diuen. Treballo amb la vergonya, amb el secret, amb els penediments. Treballo amb l'absència, amb els records desapareguts, i amb aquells que ressorgeixen, darrere un nom, una imatge, un perfum. Treballo amb els dolors d'ahir i amb els d'avui. Amb les confidències. 
I amb la por de morir.
Això forma part de la meva feina.
Però el que no em deixa de sorprendre, el que m'al·lucina fins i tot, el que -encara avui, després de més de deu anys de pràctica- em talla l'alè a vegades, és la perennitat dels dolors d'infantesa. Una empremta ardent, incandescent, malgrat els anys. Que no s'esborra" [pàg. 114].

"Envellir és aprendre a perdre.
Encaixar, cada setmana o gairebé, una deficiència nova, una alteració nova, un dany nou. Això és el que veig. 
I ja no hi ha res més a la columna dels beneficis" [pàg. 128].

Valoració: 5/5. Preciosa novel·la, tot i que molt trista, sobre el dolor d'envellir i els afers pendents.  

diumenge, 19 d’abril del 2026

Un mal nombre

 Ferrante, Elena, Un mal nombre

[títol original: Storia del nuovo cognome; trad. Celia Filipetto, 2012]



"Desde niñas habíamos visto a nuestros padres zurrar a nuestras madres. Nos habíamos criado pensado que un desconocido no debía rozarnos siquiera, pero que nuestro padre, nuestro novio y nuestro marido podían darnos bofetadas cuando quisieran, por amor, para educarnos, para reeducarnos. Por lo tanto, desde que Stefano no era el odioso Marcello sino el joven al que había dicho querer muchísimo, el joven con el que se había casado y con el que había decidido vivir para siempre, debía asumir hasta el fondo la responsabilidad de su elección. Sin embargo, no todo cuadraba. A mis ojos, Lila era Lila, no una mujer cualquiera del barrio. Tras recibir un sopapo del marido, nuestras madres no adoptaban esa expresión de tranquilo desprecio que mostraba ella. Se desesperaban, lloraban, se enfrentaban a su hombre con cara de pocos amigos, lo criticaban a sus espaldas y, pese a todo, quien más quien menos, seguían apreciándolo (mi madre, por ejemplo, admiraba sin medias tintas los tejemanejes marrulleros de mi padre). Pero Lila exhibía una sumisión sin respeto [pág. 61].

"-Solo era cuestión de dinero, Lila. Hoy todo ha cambiado, eres mucho más hermosa que la muchacha vestida de verde.
Pero pensé: No es cierto, estoy mintiendo. Había algo malvado en la desigualdad, y ahora lo sabía. Actuaba en profundidad, cavaba más allá del dinero. No bastaban la caja registradora de las dos charcuterías y tampoco la de la fábrica de zapatos o la de la tienda de zapatos para ocultar nuestros orígenes. Lila misma, aunque hubiera sacado del cajón más dinero del que ya sacaba, aunque hubiese sacado millones, treinta o incluso cincuenta, no lo habría conseguido. Me había dado cuenta y, por fin, había algo que sabía mejor que ella; no lo había aprendido en aquellas calles, sino en la puerta del colegio, al observar a la chica que iba a buscar a Nino. Ella era superior a nosotras, así, sin proponérselo. Y eso resultaba insoportable" [pág. 147].

"-Siempre tengo que demostrar que puedo ser mucho mejor. -Y añadió sombría-: Cuando abrimos esta tienda, Stefano me enseñó cómo engañar con el peso; yo, al principio, le grité: Eres un ladrón, es así como ganas dinero; después no supe resistirme, le demostré que había aprendido y enseguida me inventé mis propios trucos para engañar y se los enseñé, y siempre se me ocurren otros nuevos; os engaño a todos, engaño en el peso y en mil cosas más, engaño al barrio, no te fíes de mi, Lenù, no te fíes de lo que hago y digo" [pág. 169].

"Nosotras, las chicas, cuando un tipo no se fijaba mucho en nosotras, solíamos decir que no era hombre. ¿Lo era Enzo o no lo era? Yo no entendía nada de ciertas interioridades oscuras de los varones, ninguna de nosotras entendía nada, de manera que ante cualquiera de sus manifestaciones confusas recurríamos a aquella fórmula. Algunos como los Solara, como Pasquale, como Antonio, como Donato Sarratore, incluso como Franco Mari, mi novio de la Escuela Normal, nos querían con las más variadas tonalidades -agresivas, sumisas, despistadas, atentas- pero nos querían sin lugar a duda. Otros como Alfonso, como Enzo, como Nino, eran -según tonalidades asimismo variadas- de un comedimiento distante, como si entre nosotras y ellos hubiese un muro y el esfuerzo por escalarlo fuera tarea nuestra [pág. 431]. 

"Dimos un largo paseo. Nos besamos, nos abrazamos en el paseo a orillas del Arno, le pregunté, medio en serio medio en broma si quería colarse en mi habitación. Dijo que no con la cabeza, me besó otra vez con pasión. Entre él y Antonio había bibliotecas enteras, pero se parecían" [pág. 512].

Valoració: 5/5. Ferrante no decepciona. Entres de ple en l'univers dels barris populars de Nàpols. Estimes els seus personatges, els veus, gairebé els tens a tocar.